Hace un tiempo, me dispuse no a “recuperar el tiempo perdido” (porque no lo fue), sino a disfrutar al máximo de la magia animal, de su sabiduría, de su integración armónica al todo.
Y lo que comenzó como una búsqueda por mejorar nuestra propia relación con Margarita, Pioji y Carmen, con quienes comparto mi hogar, se convirtió en mi trabajo y mi vida entera.
Hoy desarrollo y coordino propuestas de bienestar y convivencia para humanos y gatos, en mis espacios de consulta 1:1 y con mi membresía, Michimamis, que espero que también se convierta en tu refugio. Bienvenida!